No te comas el coco!
Este parece ser el mal de nuestra época moderna. La gente le da vueltas a las cosas, una y otra vez. Empieza una espiral de pensamientos sobre una pequeña cosa y acaba convirtiéndose en un problema que trae más de un dolor de cabeza. Esto es fruto de la falta de decisión.
Y para ser emprendedor hay que pensar y decidir rápido. Esa es la ventaja que tenemos frente a las grandes empresas que como tienen tanta estructura les cuesta decidir. Cuando no se decide se convierte en un problema que el cerebro no digiere. De esa situación a un problema de tipo psicológico no hay nada.
No les tantas vueltas a las cosas. Decidir es más fácil de lo que parece. Si te equivocas, pues rectificas. Lo mismo para un proyecto emprendedor. Lo intentas y si no funciona lo vuelves a intentar con un segundo proyecto. Los americanos que son los más emprendedores del planeta lo intentan de media unas 3 veces hasta conseguir un proyecto con el que logran vivir y tirar para adelante.
Una manera de provocarte a decidir es decirse a uno mismo: No tengo problemas! Cuando algo te viene a la cabeza, decides y ya está.
Para hacer un trackback a este artículo, usa esta URL

2 comentarios
[…] son los que tienen estructuras grandes y son ellos los que tienen que padecer más que nosotros. No hay que ver la botella medio vacía sino medio llena. Los emprendedores tenemos estructuras muy competitivas y capaces de flexibilizar los recursos de […]
[…] y difícil. No es raro ver como se le da muchas vueltas a las ideas y pensamientos, reflexionando y dándole vueltas a situaciones que se podrían encarar de forma más directa y sencilla. Dice un dicho americano que las […]